1. Reconocer que hemos fallado y pedirle perdón a Dios por todo aquello que hemos hecho mal y nos separa de Él.
  2. Creer que Jesús murió por nosotros y pagó el precio por nuestros pecados.
  3. Confesar a Jesús como nuestro Salvador y Señor.
  4. Aceptar el regalo de la salvación que por gracia nos ha sido dado.
  5. Permitir que Jesús tome el control de nuestra vida y podamos nacer de nuevo libres del pecado.